Era hora que llegue esa olvidada sensación. Es increíble cómo el alba puede ser tan amable, cómo el día puede tornarse de un color nunca antes visto; los primeros mates tienen un sabor demasiado placentero. La luz natural que atraviesa la ventana logra dejarme inmóvil, mirando hacia un punto infinito. Inexistente, allí de pie impregnada por el calor corporal de la mañana y el aroma de un sueño. Aquella lejana sensación se hizo presente, lentamente sin que yo me diera cuenta; me ha sorprendido, no hay una palabra que la defina, afortunadamente. Una sensación que logra atravesarte todos los sentidos, todo el cuerpo. Como si fuera parte del oxígeno, viajan.. de la mano. No pueden ni quieren desprenderse. Van al unísono. El disfrute constante; palabras compartidas y elegidas, no da lo mismo… El goce de una mirada que se detiene cuando el silencio decide hablar; el “no entender demasiado” provoca el misterioso sentimiento de la confusión, pero no genera la ansiedad d...
Qué increíble es el poder del miedo, ese que es grandiosamente invisible, te abarca íntegramente. Es tan poderoso que logra adueñarse de vos, de tus palabras, tus pensamientos... ¡hasta de tu accionar! Es manipulador, te engaña. ¡Cuántas cosas dejamos de hacer por temer!.. Cuántas dejamos de decir. Creemos ser dueños de nuestras palabras, y muchas son dichas por este enemigo que no posee límites. Es poderoso, pero también frágil: tal vez con un oportuno sonido podamos debilitarlo. ¿Por qué insistís? Temor a amar, a ser espontáneo. Miedo a ser libre, miedo a creer. Miedo a arriesgarse a debilitarlo. ¿Será más seguro vivir junto al miedo? Él se adueñaría de nosotros, manejándonos completamente, quitándonos la presión de decidir, de reflexionar, haciendo que el error le pertenezca. El error... ¿quién puede afirmar que hemos obrado equivocadamente? Es ese juez interno que tenemos puede ser cruel o tal vez demasiado sensato. Se dialoga, se intenta callarlo. Se busca distraerlo; ex...